Zepa Oteros-Campos
DISFRUTA DE LOS CAMPOS LEONESES
ZEPA Oteros-Campos: El mar de tierra de la estepa leonesa
Si creías que en León todo eran montañas, la ZEPA Oteros-Campos te va a romper los esquemas. Situada en el sureste de la provincia, esta zona es un oasis de tranquilidad donde el paisaje se estira hasta el horizonte. Aquí no buscamos águilas reales en los riscos, sino que agudizamos el oído para escuchar el canto de las aves esteparias que corretean entre los campos de cultivo y los pequeños cerros (u oteros) que dan nombre a la comarca.
¿Quiénes son los protagonistas de la llanura?
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La Avutarda Euroasiática: La reina indiscutible. Es el ave voladora más pesada del mundo y ver su «rueda» (el cortejo) en primavera es uno de los espectáculos más impresionantes de la naturaleza española.
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El Sisón Común: Más pequeño y discreto, pero con un siseo al volar que le da su nombre.
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Cernícalo Primilla: Un pequeño falcónido que prefiere vivir en las viejas iglesias y construcciones de barro de nuestros pueblos.
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Aguilucho Cenizo: Un planeador elegante que parece acariciar el cereal con sus alas plateadas.
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Ganga Ortega: Una especialista en el camuflaje extremo. ¡Casi imposible de ver si no se mueve!
Notas para el observador
Las aves esteparias son muy asustadizas, así que recorrer las pistas agrícolas despacio y observar desde la ventanilla con prismáticos suele dar los mejores resultados. La luz del amanecer y el atardecer en Los Oteros no tiene rival: convierte el barro en oro.
«Un consejo de los de aquí: cuando estés por la zona de Oteros buscando aves, fíjate también en los palomares de barro. Son parte esencial del paisaje y muchos de ellos aún sirven de refugio para las aves de la ZEPA. Si ves uno bien conservado, para un momento; la foto del palomar con el cielo infinito de León de fondo es un recuerdo que te llevarás para siempre.»
Descarga el Mapa de la ZEPA Oteros-Campos (ES0000194) (PDF)
Fuente: «Red Natura JCYL»
El descanso tras el horizonte
Después de una jornada perdiéndote por los caminos infinitos de Oteros y Campos, el cuerpo te pide volver a un refugio cálido y con solera. El Vallín de Lan, tras el paisaje abierto y venteado de la estepa, llegar a esta casa rural es como recibir un abrazo. Es el sitio perfecto para descargar la tarjeta de memoria de la cámara y disfrutar de la gastronomía local antes de planear la siguiente ruta.

